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Normalización del Reich de la Nueva Normalidad

Jueves, 28 de julio del 2022

Artículo en OffGuardian por CJ Hopkins




Lo sé, probablemente esté harto de oír hablar del auge del Reich de la Nueva Normalidad. Quiere que se acabe. Yo también. No se ha acabado... ni mucho menos.

Puede parecer que se ha acabado donde usted esté. Imagino que sí, si vive en Florida o en Texas o en el Reino Unido o en Suecia o en Croacia, o en algún otro país o estado en el que la mayoría de las "restricciones Covid" han sido levantadas, o quizás no las introdujeron.

Si es así, me alegro por usted.

Resulta que yo vivo en la nueva-normal Alemania, la actual punta de lanza de la Nueva Normalidad, o una de las puntas de una de sus lanzas (o agujas hipodérmicas cargadas de ARNm), siendo los otros países y estados como Canadá, China, Australia, Nueva York, California y otros, distintos focos de la Nueva Normalidad.

Si vive en uno de estos baluartes de la Nueva Normalidad, como yo, será usted muy consciente de que esto no ha terminado.

Sí, el Culto Covidiano está acabado. El hechizo se ha roto. Sólo los cultistas más fanáticos de la Nueva Normalidad siguen paseando en público con sus máscarillas de peste y sus trajes caseros para materiales peligrosos. Pero el Reich de la Nueva Normalidad no ha desaparecido. Al Reich de la Nueva Normalidad lo están... -pues sí- normalizando.

Están sistemáticamente condicionado a las masas a aceptar el estado policial de bioseguridad que las clases dominantes global-capitalistas han estado implantando durante los últimos tres años. A pesar de las pruebas ya irrefutables de que las "vacunas" no impiden la transmisión del virus, los "no vacunados" siguen siendo segregados, se les prohíbe trabajar, asistir a la escuela, competir en los principales eventos deportivos, etc.

Se sigue obligando a la gente a llevar mascarillas -el símbolo del Reich de la Nueva Normalidad- en los aviones, los trenes, el transporte público, las consultas médicas, los hospitales, etc. Aquí, allí y en todas partes, los símbolos y rituales sociales de la Nueva Normalidad se están integrando permanentemente en la vida cotidiana.

Estos símbolos y rituales son algo más que el escaparate del Reich de la Nueva Normalidad. Son la forma de crear y mantener nuestra nueva "realidad". Las masas son como actores obligados a invertir emocionalmente en la "realidad" de una obra de teatro absurda.

Cuanto más repiten la representación, más convincente se vuelve la "realidad" ficticia, sin importar lo patentemente absurda que sea... y cada vez es más absurda.

Por ejemplo, en los aeropuertos de la Nueva Normalidad canadiense, a los ciudadanos que intentan entrar en su propio país sin la llamada aplicación "ArriveCAN" en sus teléfonos inteligentes para demostrar su "estado de vacunación" (incluidos los octogenarios que no tienen teléfonos inteligentes), se los somente a un prolongado acoso absurdo por parte de los imbéciles payasos de la Nueva Normalidad con chalecos rojos.

Aquí, en la Nueva Normalidad alemana, el gobierno se está preparando para obligar a todo el mundo a llevar mascarillas de aspecto médico en público cada otoño e invierno, no sólo a causa de la "plaga apocalíptica", sino también a causa de la gripe normal de invierno. El pretesto ya no importa. Lo importante es la muestra de uniformidad ideológica.

Mientras tanto, el Ministerio Federal de Salud de Alemania se vio obligado a publicar un breve comunicado sobre las lesiones y muertes por "vacunación". Lo hicieron al estilo clásico goebbelsiano.
Aparentemente, no les gustaron los datos reales sobre el número de efectos adversos graves, así que simplemente decidieron mentir sobre ellos en Twitter. (Los efectos adversos graves se registraron en aproximadamente 1 de cada 5.000 dosis, no en 1 de cada 5.000 personas "vacunadas". Se han administrado aproximadamente 184.000.000 de dosis a personas en Alemania y ... bueno, puede usted hacer las cuentas).

Naturalmente, la Corporación Twitter ha estado abofeteando su falsa advertencia de "engaño" en los retweets que señalan la mentira del Ministerio de Sanidad, porque la verdad es lo que la Corporatocracia diga que es, y todo lo demás es "desinformación."

Si cree que estoy siendo duro o hiperbólico al caracterizar la mentira del Ministerio como una mentira, tenga en cuenta que el ministro de Salud alemán, Karl Lauterbach, ha estado mintiendo repetidamente al público alemán desde hace más de dos años. Aquí está mintiendo sobre las "vacunas sin efectos secundarios" en agosto de 2021, justo en el momento en que ordenó la segregación de "los no vacunados" y fomentó el odio hacia cualquiera que se negara a ajustarse a la ideología de la Nueva Normalidad:
Y ahora, decenas de miles de personas en Alemania -como mínimo, ya que los efectos adversos de las vacunas siempre han sido significativamente infranotificados- han sido gravemente dañados o, ya sabe, muertos, porque Karl y sus compinches fascistas de la Nueva Normalidad mintieron a todo el mundo, una y otra vez, y los medios de comunicación alemanes repitieron esas mentiras, y las masas de la Nueva Normalidad repitieron esas mentiras, y el gobierno y las corporaciones globales censuraron, deploraron y demonizaron a aquellos que desafiaron esas mentiras como "estremistas de ultraderecha", "negacionistas de la ciencia", "antivacunas", etc.

Y estos son sólo algunos ejemplos recientes. No creo que sea necesario proporcionar una lista exhaustiva. Llegados a este punto, o es muy consciente y capaz de afrontar lo que está ocurriendo, o no lo es, en cuyo caso se está diciendo a sí mismo lo que sea necesario para fingir que lo que está ocurriendo no está ocurriendo.

Si eso es lo que está haciendo, no puedo ayudarle. Nada de lo que escriba o diga le llegará. Los hechos no supondrán ninguna diferencia para usted.

Los funcionarios del gobierno y de la sanidad y las cabezas parlantes de los medios de comunicación le mentirán a la cara, una y otra vez, y se les pillará mintiendo, y usted seguirá repitiendo sus mentiras obstinadamente, no porque no entienda que son mentiras, sino porque no le importa que sean mentiras. No le importa que estén matando y dañando a innumerables personas con esas mentiras oficialmente aprobadas, con su cobardía, con su obediencia sin sentido.

Su objetivo de usted es permanecer dentro de los límites de la "normalidad" y que no le insulten y escluyan de su círculo social, y si mucha gente tiene que morir y usted tiene que abandonar cualquier rastro de integridad y honestidad intelectual para lograrlo... sea.

En cuanto al resto de nosotros, los que somos coscientes de lo que está ocurriendo y hacemos todo lo posible para enfrentarnos a lo que está ocurriendo, aunque no entendamos lo que está ocurriendo, o no estemos de acuerdo en por qué está ocurriendo, me gustaría tener algo inteligente que ofrecer en términos de cómo hacer que deje de ocurrir.

No lo tengo, aparte de lo que he estado defendiendo, es decir, la desobediencia civil organizada y no violenta, como lo que hicieron los camioneros canadienses en Ottawa, como lo que están haciendo los agricultores holandeses en los Países Bajos. Columnas como ésta, memes en las redes sociales, manifestaciones masivas esporádicas de los domingos y actos individuales de incumplimiento no van a detener el monstruo de la Nueva Normalidad.

La normalización de la Nueva Normalidad continuará, la patologización de la sociedad continuará, la desestabilización y la reestructuración de la economía global continuará, a menos que ocurra algo verdaderamente histórico y los trabajadores del mundo se unan (o si los individuos soberanos del mundo se unen, si "trabajadores" suena demasiado comunista para usted) y atasquen con una llave inglesa la maquinaria de la Nueva Normalidad.

Las posibilidades de que eso ocurra son escasas. En mis 60 años de existencia corpórea, nunca he esperimentado una época en la que la gente estuviese tan alienada, desesperada y enfrentada. No recuerdo una época en la que la gente estuviera tan desprovista de sentido del humor, tan mojigata y tan despiadada... y me refiero a la gente que podría marcar la diferencia, no a las masas que siguen el orden de la Nueva Normalidad.

Si alguna vez hubo un momento en el que las clases trabajadoras necesitaron dejar de lado sus diferencias políticas y poner en marcha sus músculos colectivos es éste, pero la mayoría de nosotros estamos demasiado ocupados cagándonos en los demás para ganar puntos baratos en Twitter, o Gettr, o Telegram, o, ya sabes, donde sea.

Siento terminar con un tono tan pesimista... Me estoy recuperando de la Plaga Apocalíptica, así que quizás esté demasiado sombrío. Probablemente todo irá bien, y la gente acabará entrando en razón, y las clases dominantes globales-capitalistas cancelarán todo el asunto de la Nueva Normalidad, y nadie necesitará organizar ningún tipo de campaña internacional de desobediencia civil no violenta, y, un día, nos despertaremos y miraremos nuestros teléfonos y descubriremos que no hubo ningún Reich de la Nueva Normalidad, y que nadie murió nunca por culpa de una vacuna, y comprobaremos nuestro estado de crédito social, y diremos a nuestras cocinas inteligentes que empiecen a cocinar nuestros grillos, y sacaremos la Guerra del Día en nuestras pantallas para poder apoyar a quien nos hayan dicho que apoyemos... y todo volverá a ser "normal".

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