Contra el Encierro
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A Atocha va una niña…: Segundas alegaciones a un expediente sancionador por desobediencia a la autoridad por no llevar mascarilla

Domingo, 1 de mayo del 2022.

Artículo de Virginia.


1.- Los hechos descritos por la Autoridad en la Propuesta de Resolución

 «El/La B.P.S.C. SECTOR MOVIL-ATOCHA ha formulado denuncia en la que consta:
 El día 25/11/2020 a las 12:30 horas, cuando se encontraba en la estación de Atocha de Madrid, procedió a la comisión de una desobediencia a unos agentes de la autoridad en el ejercicio legítimo de sus funciones, al no llevar mascarilla y no estar justificado el hecho de no portarla por ninguna de las excepciones establecidas, se le ordenó que se la pusiera negándose en repetidas ocasiones, motivo por el que se le propone para sanción.»

2.- Los hechos contados por la denunciada y sus alegaciones

  Sin embargo, como la denunciada ya manifestó en sus Primeras Alegaciones, esta descripción es falsa, en la medida en que no se corresponde con los hechos sucedidos, que se pasan a describir sucintamente:

A Atocha va una niña,
carabí,
la espera un capitán,
carabirurí, carabirurá.

Con otro policía,
carabí:
la van a denunciar,
carabirurí, carabirurá.

No lleva mascarilla,
carabí,
que quiere respirar,
carabirurí, carabirurá.

Yo soy un policía,
carabí,
y tú eres na de na,
carabirurí, carabirurá.

  Pero como a las autoridades no se les pueden decir las cosas bien dichas, en este enlace quien tenga paciencia puede leer las alegaciones que a las autoridades se les han presentado esta mañana [día 27 de abril del 2022], junto con el expediente, para mera ilustración de cómo está el patio o por si a alguien le sirvieran para algún caso semejante, pues no es mucho lo que puede encontrarse al respecto en la red. ¿Por qué será? Tanto negacionista e irresponsable suelto durante dos años provocando ola tras ola y colapso tras colapso, y luego resulta que no hay más que un par de casos. En Contra el Encierro se publicó el 1 de enero del año pasado una Resolución administrativa por no llevar mascarilla, en la que se resolvía «Finalizar el procedimiento administrativo abierto [...], y archivar las actuaciones, sin imponer sanción alguna al no constituir los hechos infracción administrativa». Debe de ser que no es muy conveniente que estas cosas se encuentren por la red.
  La denunciada, que no es ducha en estas lides, ha tenido que hacer estas alegaciones con bastante prisa, sin saber bien cómo ordenar sus argumentos y darles la forma adecuada, y sin tiempo para comprobar todas las referencias y posibilidades legales. Lo rocambolesco del caso hace difícil que sirva como modelo sin más, pero tal vez varios de los argumentos que se usan en las susodichas alegaciones puedan servir para otras por acusaciones parecidas. Abajo se da una lista de fuentes consultadas.

3.- Razonamientos sobre la Justicia y el Régimen

  Ahora: quede claro que si en estas alegaciones entramos en el juego de esgrimir contra las autoridades las leyes que las autoridades fabrican es un poco por motivos prácticos (librarse de la multa) y otro poco más por mostrar las trampas que las autoridades hacen en su propio juego (ése de las leyes y la democracia con el que se les llena la boca y nos aturden los oídos), pero no porque creamos en ese juego. O, como mejor decían unos compañeros en Contra el Encierro el otro día, denunciando la vacunación forzosa de unos chicos inmigrantes en un centro de acogida de Granada,

«no es —pese a lo que pueda parecer por lo que hasta aquí llevamos dicho— que nos hayamos lanzado nosotros a hacer esta denuncia pública porque vayamos a creer ahora en leyes o constituciones ningunas, que ya se sabía que están todas hechas para que sólo pase lo que está previsto y permitido y nadie pueda vivir nunca de veras, o en juicios y veredictos de buenos y malos que sostienen y ordenan esta Realidad toda, ni en nombre tampoco de unos derechos y libertades que los poderes correspondientes promulgan y reconocen únicamente a condición de poder revocarlos cada vez que convenga y de dejarlos reducidos, como bien puede verse en la sentencia que acabamos de citar —o ya puestos, en los más de quince meses de imposiciones absurdas y sanguinarias que llevamos padecidos—, al deber de la pura obediencia. No: no será en nombre de leyes, juicios o derechos ningunos (¡y líbrenos quien pueda de creer nosotros jamás en ellos!) que alcemos aquí la voz contra este abuso. Pero tampoco vamos a dejar que nos mientan ustedes a la cara y nos digan lo primero que les venga en gana sólo porque ayudaron a redactar una ley, porque son doctores en Bioética o porque los chicos que tienen a su cargo difícilmente podrán contradecirles nunca ni oponer resistencia a sus chantajes e imposiciones. De modo que si, como todo parece indicar, una de las cosas que ha pasado en el episodio que venimos denunciando es que han vulnerado ustedes algunos de los derechos que la ley todavía reconoce a las personas que tienen a su cargo, lo primero y más elemental será saber si por lo menos han observado las obligaciones, controles y garantías que para tal quebranto tiene previstos la legislación vigente, o si, por el contrario y como todo parece igualmente indicar, se los han saltado ustedes a la torera.[...]
 Si es que no [se ha actuado con arreglo a la ley], estamos ante una actuación médica irregular y una clara violación de derechos fundamentales, susceptibles ambas de ser públicamente denunciadas, se pongan ustedes como se pongan. Y si fuera que sí, estaríamos ante una actuación médica perfectamente legal pero igualmente susceptible, si es que no más, de ser execrada, denunciada y combatida, como tantas otras actuaciones médicas tan perfectamente legales como indiscutiblemente abominables que han tenido lugar a lo largo de las décadas y hasta los siglos de gobierno sanitario que la humanidad progresada lleva ya padecidos, por más que en tal caso los términos de nuestra denuncia tuvieran que ser ligeramente distintos.»

Por eso todos estos abusos

«serían [...] muy de denunciar si es que creyéramos nosotros en leyes y en juicios de buenos y malos y si es que el recurso a la Ley y a la Justicia hubiera servido alguna vez para impedir atropellos y fechorías de ningún tipo y no precisamente, y como estamos viendo en el caso que nos ocupa, para ampararlos, justificarlos y cometerlos y aun promover otros nuevos y más espantosos si cabe».

  Las trampas en el juego son consustanciales al juego mismo. El juego no se puede sostener sin las trampas, y las trampas son hijas naturales del juego. Las reglas sólo se mantienen rompiéndolas. Los policías mienten y trampean, el instructor miente y trampea, los políticos, los periodistas, los prohombres y las instituciones mienten y trampean, y las personas corrientes, cada una en su posición, mienten y trampean para poder sostener el juego en el que ganan la posición y pierden la vida. El juego que dice de sí mismo que consiste en no mentir y no trampear. Las mentiras salen de la mentira, y la mentira no puede sostenerse sin las mentiras. El expediente y las alegaciones que traigo hoy aquí son sólo una pequeña muestra de las mentiras y trampas que nacen necesariamente de la mentira. No es nada excepcional: la norma es que la excepción sea la norma.
  ¿Cuál es la mentira? Podemos decirla de distintas formas que son todas la misma y sin acertar nunca a decirla bien. Es la mentira del dinero, es la mentira de la salud y la enfermedad, es la mentira de la vida y la muerte, es la mentira de la ciencia, la mentira de que se puede saber lo que son las cosas, la mentira de la previsión, la seguridad y el futuro, de que no se puede de verdad vivir, de que lo malo es bueno y lo bueno malo, de tenerse cada uno que estar ahora siempre sujetando para que luego no pase nada malo, es la mentira de que no hay nada fuera de este juego. De esta mentira, que es la mentira, nace, por ejemplo, la mentira del virus, su enfermedad y sus medidas, con todas las trampas legales y no legales que requiere para imponerse. Esa mentira es una mentira, una gran mentira pero una mentira, que ha resultado necesaria para sostener el régimen de la mentira. La gracia de los que protestan pidiendo que no haya trampas y que las cosas vuelvan a lo de antes es que muestran las trampas, las contradicciones del régimen: pero están equivocados al pedir que no haya trampas y al creer que se puede volver a lo de antes. Es lo de antes lo que ha parido el virus con todas sus trampas y sus mentiras. Lo de antes es ya imposible. Lo de antes, la etapa anterior del régimen de la mentira, ha caducado. Descubrir de verdad las mentiras del virus significa descubrir la mentira del régimen de la mentira, que no admite vuelta atrás, y rebelarse contra las mentiras del virus sólo puede de verdad hacerse en el entendimiento de que si cae el virus han de caer también las demás mentiras de la mentira, y que si las demás no caen, el virus no ha caído.

4.- Cosas que han sido útiles para la redacción de las alegaciones

Manual Sanciones Administrativas de la Comisión Legal Sol, que incluye modelos específicos para las sanciones propuestas durante el primer estado de alarma del 2020, pero nada sobre las mascarillas.

La potestad sancionadora de la autoridad en Derecho Administrativo. La presunción de inocencia, 2008. Trabajo de fin de carrera en el que no consta el nombre del autor y que ha de usarse con precaución, pues contiene numerosas citas no marcadas como tales.

«¿Cuál es el valor probatorio de las declaraciones de los agentes de la autoridad?», www.whitmanabogados.com.

«Las autoridades sanitarias no saben / no contestan si hay que justificar con algún documento la exención del uso de mascarilla», artículo de Virginia en Contra el Encierro, 4 de Mayo del 2021.

«Resolución administrativa por no llevar mascarilla: "No constituye ninguna infracción"», entrada en Contra el Encierro, 1 de enero del 2021.

Declaraciones responsables de exención del uso de mascarilla: una de Contra el Encierro, otra de la Asociación Liberum, y otra de la Junta de Castilla y León.

Buscadores de jurisprudencia del Centro de Documentación Judicial del Consejo General del Poder Judicial (CENDOJ) y del Tribunal Constitucional.

5.- Cosas que podrían también ser útiles

«Recurso mascarilla 2021», recogido en el «Botiquín de primeros auxilios jurídico básico» de la Asociación Liberum.

Gustavo Letner, «¿Existe un derecho a la resistencia contra actos ilegítimos de los funcionarios?», 2016.

Antonio del Moral García, «Desobediencia en tiempos de COVID», 22-04-2022, elderecho.com.

Artículo en The Objective del 24/12/2021 en el que se menciona una posible manera para hacer un recurso de inconstitucionalidad del RD de las mascarillas (en este caso, el RD-ley 30/2021, de 23 de diciembre).

Andrés Giordana, «Presunción de veracidad: Un policía no siempre tiene la presunción de veracidad», 17 de enero del 2022, abogadoslowcostag.com.


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